Petróleo, Libia y los “revolucionarios borrachos”

Es cosa del oro negro. La mayoría de los periodistas que preguntan a expertos en los conflictos mediterráneos cuestionan lo mismo: ¿El bloqueo del petróleo hará que la comunidad internacional se involucre más o más rápido en el problema libio? ¿Será el petróleo la causa de un ataque a Trípoli por parte de las fuerzas extranjeras? Y no es para menos, Libia producía, antes del cierre por las revueltas, 100.000 barriles de crudo al día. “Se ubica en el lugar 17 de los mayores productores mundiales de petróleo y es el tercer productor de África. Tiene las reservas petroleras más grandes del continente”. Ahora, produce un 6% menos. Ese pequeño porcentaje negativo hace que el alimento de nuestra energía aumente su precio considerablemente. “A primeras horas de esta mañana, el barril de petróleo Brent se pagaba a 108,57 dólares, el mayor nivel desde el 4 de septiembre de 2008 y 2,01 dólares más que al cierre del ayer”.

Sin embargo, esto no debería ser la justificación o la excusa para acabar con el “guerrero beduino”. Así, se ha autonombrado Muammad-al-Gaddafi hace unos minutos en un discurso a su pueblo. No soy ninguna experta y estoy empezando en esto del análisis y el estudio de los países árabes, pero mi sentido común me avisa de que algo no va bien. No es solo el crudo.

Cuando un supuesto líder, presidente de un país, ataca a su población con cazabombarderos, amenaza con la pena de muerte a aquellos que vayan contra el país  y tacha a los que quieren un cambio de “jóvenes revolucionarios, borrachos y drogadictos”, es que algo va mal.

Además, Gaddafi se jacta de los medios de comunicación y de las fuerzas extranjeras con una escenografía única: las ruinas de su palacio bombardeado por EEUU en 1986, donde murió una de sus hijas  y donde recibe a todos los líderes extranjeros. “Su símbolo de la resistencia ante las fuerzas extranjeras”.

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(si no podéis ver el vídeo id a esta web para verlo: http://www.rtve.es/noticias/20110222/410416.shtml)

Pero, ¿Dónde está el límite de la intervención? ¿Cuándo la comunidad internacional puede tomar parte?

Ahora, solo algunos países se acercan a Libia, pero con el fin de sacar a sus ciudadanos de allí. Reino Unido y Grecia, entre ellos. Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha solicitado que los líderes árabes pidan el fin de la violencia en Libia. Algo que ha acatado Túnez. Otros, piden que se pronuncie Obama, pero lo ha hecho la alta representante de la Unión Europea, Catherine Ashton, que condenó la violencia. Y, también, la que siempre está a la cabeza de Europa, Angela Merkel.

“La canciller alemana ha asegurado que el discurso de Gaddafi ‘produce mucho miedo’. De no cesar la represión de los manifestantes, Merkel es partidaria de sanciones internacionales.” El País.Última Hora.

Aún así,  por el momento:

“No hay reacciones oficiales. Lo que sí se puede ver es que hay mucha solidaridad. La gente está indignada por la represión tan violenta que se ha producido en Libia”, informa la enviada especial de TVE a la frontera entre Egipto y Libia, Rosa Molló.

Pero, todos están expectantes. Esperando a que “el guerrero beduino” caiga por la fuerza de los “borrachos y drogadictos”, como ya ocurrió en Egipto y Túnez, pese a que Libia no tiene nada que ver. Hay que aguantar la espera, porque la entrada de fuerzas extranjeras, tal vez, solo fomentaría una guerra cruenta. Aunque, la espera no debería ser muy larga, porque la guerra ya se vive en las calles libias. Trípoli y Benghazi mañana despertarán con una casi guerra civil.  Y es que a mí, eso de los “brazaletes verdes” que ha pedido Gaddafi -“hay que crear los comités populares y tendrán que llevar los brazaletes verdes con el fin de defender el petróleo y los proyectos de Libia”- me recuerda a la Alemania hitleriana.

Al mundo no le hacen falta más genocidios.

Como bien apunta Enric González “calificar a Muammar-al-Gaddafi de dictador excéntrico sería empequeñecer al personaje” y dejarle a su libre albedrío, como se ha hecho hasta ahora, algo que no nos podemos permitir y que los libios no perdonarán.

Moeh Atitar de la Fuente del blog ‘Guerra y Paz‘ ya se hacía todas estas preguntas hace unos días:

ATENCIÓN, PREGUNTA: Después de este discurso [el realizado por el hijo de Gaddafi, Saif el Islam Gadafi], Washington, pero sobre todo la UE,  ¿mantendrán esa actitud tan cobarde de pedir “contención” en la represión o tendrá el coraje que le exige la historia para condenar de una vez al régimen libio, decir que los pobres libios están en manos de unos chalados, y apoyar su desalojo pero si intromisión? Dudo que Europa (y España) tengan suficientes reflejos…

 

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