El encierro de la cooperación catalana (porque, a veces, hay que pasar a la acción)

El pasado jueves 28 de julio, más de treinta personas nos encerramos en el vestíbulo de la Agencia Catalana de Cooperación (ACCD). Un acto reivindicativo para  visibilizar la problemática que esta desintegrando a las ONGs catalanas.

El Gobierno catalán ha pasado en dos años de dedicar 49 millones de euros a la cooperación, a reservar solamente 9,5. Un recorte del 81% en el presupuesto.  Pero no solo eso, sino que la deuda que las administraciones públicas tienen con las organizaciones del Tercer Sector superan los 700 millones de euros. Deuda contraída hace más de dos años.

Esta situación ha llevado a muchas entidades a pedir créditos tras las indicaciones de la ACCD, que prometía siempre los pagos “en los próximos meses”.  Sin embargo, el dinero sigue, a día de hoy, sin llegar.

Muchos ya tachan esta situación como un desmantelamiento de la cooperación de las ONGs en Cataluña. La crisis está sirviendo para justificar unos recortes excesivos que no se han dado en ninguna otra política pública. Atrás queda ya la voluntad de alcanzar el 0,7% o la sensibilización ciudadana con la cooperación.

La movilización de las tres federaciones que conforman la Confederación Catalana de ONGs (Federació Catalana d’ONG per al desenvolupament, la Federació Catalana d’ONG per la Pau y la Federació Catalana d’ONG de Drets Humans) llegó tras el duro encontronazo con la realidad. Las organizaciones se estaban viendo obligadas a parar sus proyectos en el sur y a despedir a sus trabajadores en Cataluña.

Bajo el lema “Mas No Paga”, cooperantes catalanes se dieron cita en la ACCD a las 11 de la mañana del citado 28 de julio.

La acción consistía en saturar las oficinas de la Agencia con instancias sobre la paralización de los proyectos. Pero, la indignación fue a más.

Altos cargos de la ACCD se reunieron con Francesc Mateu, presidente de la FCONGD (Federació Catalana d’ONG per al desenvolupament) i director de Intermón Oxfam. ¿Su solución? Que esperáramos hasta el 13 de julio para tener una reunión sobre partidas económicas. Evidentemente, todas las personas representantes del Tercer Sector insistieron en la urgencia de la situación y reclamaron que esa reunión se diera con inmediatez, presentando un planning de pagos.  Esta vez no hubo respuesta. Nadie acudió. Los cooperantes decidieron tomar la vía de la acción a través de la desobediencia civil. Decidieron hacer aquello que saben hacer, pero que habían olvidado: incidencia política en las calles. Movilización. Acciones.

De este modo, empezó un encierro que duro cerca de 17 horas. Un encierro nada agradable, puesto que el delegado del gobierno catalán decidió tomarse la situación como una lucha de fuerzas. No permitió el acceso de comida, agua o la utilización de los lavabos. Además, no había aire acondicionado ni ventilación. Cerca de las 7 de la tarde, el calor era sofocante.  El ingenio de las cooperantes permitió orinar en botellas de plástico tanto a mujeres como a hombres, convirtiendo un pequeño hueco entre el parking y el vestíbulo en un improvisado lavabo público (desde aquí pido perdón al personal de limpieza que lo encontrara).

Se consiguió un gran impacto político, mediático y social. Pero, hasta el momento, ningún representante del Gobierno ha dado un paso adelante. Simplemente, Carles Llorens, director general de Cooperación, dijo en el programa Els Matins de  la cadena autonómica TV3 que “legítima su  queja, pero que ahora no hay dinero para pagar. En el momento que podamos pagar, pagaremos”.

Cabe destacar que según una noticia en la página web de la ACCD, no existió ningún encierro, solo una manifestación. Sorprendente.

“Las declaraciones del director al programa Las Mañanas se han hecho después de que ayer representantes de las ONGD entregaron al registro de la Agencia Catalana de Cooperación instancias para denunciar el retraso en el cobro de las subvenciones, que ronda los 8,9 millones de euros, y se manifestaron ante la sede de la entidad.”

Sin lugar a dudas, lo más sorprendente de todo es que hoy, la ACCD se ha reunido, en la Casa Llotja de Mar, con el Consejo de Cámaras de Comercio de Cataluña para firmar un convenio de financiación privada de la cooperación. Al parecer, es más fácil lidiar con empresarios que con cooperantes molestos.

*El próximo jueves Merche Negro (@Pintiparada) dedicará su programa de periodismo participativo y participado, La Parada, a la cooperación. Estoy segura de que Iolanda Fresnillo (@ifresnillo) de l’Observatori del Deute en la Globalització e invitada a programa, explicará el porqué no nos cansamos de repetir que “hay dinero, pero falta voluntad”.

A continuación, algunos vídeos del encierro -gracias a Pablo (@pablozare) de Fundación Quepo-.

 ¡Valientes!

La explicación (en catalán):

El desalojo:

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