La cooperación, en la cuerda floja

*Artículo publicado en Sesión de Control

Con un descenso presupuestario de un 70% desde 2010, muchas ONGs han tenido que suspender sus proyectos en el sur. Mientras, políticos y sociedad civil siguen dejando en un segundo plano la ayuda al desarrollo.

La cooperación internacional al desarrollo pasa por una de sus peores épocas. Los Presupuestos Generales del Estado han dejado esquilmada la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) con una reducción de 300 millones de euros. Así, desde 2010 el presupuesto para cooperación ha bajado un 70%. “La cooperación al desarrollo debería estar fuera de todo cuestionamiento al ser un imperativo ético, social y político”, apuntan desde la Coordinadora de ONGs de Desarrollo de Andalucía.

Sin embargo, no es éste el único enemigo de la solidaridad en España. Al parecer, el mensaje de las ONGs no ha calado suficientemente en la sociedad. El último Eurobarómetro , publicado el pasado 16 de octubre, mostraba que solo un 36% de la población española piensa que es necesario “mantener el compromiso con la ayuda a los países en desarrollo”. Este porcentaje sitúa a España como el segundo país con menos ciudadanos a favor de mantener la AOD. Además, un 23% considera que las ayudas deben reducirse porque “no podemos permitírnoslo”.

Los políticos han reflejado en los comicios más recientes, Euskadi y Galicia, su compromiso con la cooperación. En Euskadi, todos los partidos políticos, salvo el PP, apostaron en sus programas electorales por mantener la cooperación para el desarrollo como una política pública. Por su parte, en Galicia el PPdG presentó la gestión de la ayuda en el marco de las relaciones institucionales, y tanto PSdG-PSOE como BNG se plantearon una línea programática de “democracia y participación” o de “defensa de la paz y los derechos humanos, respectivamente.

En Cataluña, en plena campaña electoral, las ONGs decidieron celebrar, el pasado 7 de octubre, un debate público con los partidos políticos. La única conclusión que se pudo extraer fue la necesidad de “recuperar el dialogo con las ONGs” y, según partidos como CiU, “fomentar la financiación a través de empresas privadas”. Esto último promovido desde la propia Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que en su IV Plan Director 2013-2016 promoverá la participación del sector empresarial en sectores estratégicos.

Con la opinión pública sumida en el desconcierto a un futuro insostenible y las políticas públicas relegadas a un segundo plano, las ONGs llevan tiempo haciendo su propia lucha de incidencia política y social.

“La cooperación española ha hecho mucho, y muy bien, durante los últimos 25 años. Con luces y sombras, con aciertos y errores, pero con logros visibles en las vidas cotidianas de millones de personas en países como Guatemala, Senegal, Bolivia o Marruecos (…) Y siempre acompañada de un consenso sobre la necesidad de cooperar, y de cooperar bien”, expresó hace unos días Maria Sande, responsable de comunicación de la ONG Solidaridad Internacional, en un articulo publicado en el diario.es.

“Determinadas decisiones, sin embargo, pueden poner en cuestión esta ardua labor hasta ahora realizada; castigando a la cooperación por encima de la reducción de otras partidas, incluso hasta su desaparición”, señalan desde la Coordinadora de ONGD de Eudskadi.

Siguiendo esta línea, la Federación Catalana de ONGs al Desarrollo  lanzó una campaña donde los propios beneficiarios de la ayuda relataban el cómo afectaría la austeridad presupuestaria a sus proyectos.

Hay alternativas

“Es injusto que el Gobierno continúe recortando las políticas sociales, que las personas se vean cada vez más abandonadas y expuestas aquí y en los países del Sur, cuando sabemos que hay alternativas”, reitera la CONGDE (Coordinadora de ONG para el Desarrolllo de España), que apuesta por recortar en fraude fiscal, regular el mercado financiero, crear un impuesto a las transacciones financieras y cancelar la deuda externa.

Sumado a esto, centros de investigación como el Centro de Estudios por la Paz JM DELAS, apuestan por una reducción en el presupuesto al Ministerio de Defensa: “en 2013, el presupuesto del ministerio de defensa (6.913,6 millones de euros) desciende según el Gobierno español un 6,7% respecto al año 2012. Sin embargo, el gasto militar real previsto para el año 2013 es de 16.492 millones de euros, más del doble de lo que dice el gobierno (…) Podemos afirmar que hay recursos para aumentar el presupuesto de las fuerzas armadas y no los hay para incrementar las partidas de gasto social o de desarrollo de la economía productiva”, señalan en su último informe Verdades y mentiras en el presupuesto militar español de 2013.

Es necesario un discurso político responsable sobre la cooperación al desarrollo. “No se pueden enfrentar prioridades, no es constructivo para nuestra sociedad excusar algunas decisiones políticas confrontando situaciones de pobreza y desigualdad de aquí con las que se viven en los países empobrecidos”, declaran desde la Coordinadora de ONG de Euskadi.

Solo una política pública comprometida con las personas podrá ayudar a un sector que se tambalea desde hace tiempo, y que mantiene el equilibrio gracias a aquellos que aún creen en la necesidad de una justicia social universal.

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