“Convertir la ira en optimismo”

5 Broken Cameras5 Broken Cameras  es un elogio a la resistencia. La resistencia de un pueblo que se mantiene frente a la injusticia. Las cámaras de Emad Burnat se rompen al igual que lo hacen los sueños de palestinos y palestinas que viven bajo una ocupación ilegal

La historia se desarrolla a través de imágenes extraídas de la videocámara casera de Burnat, padre de cuatro hijos y casado con una palestina nacida en Brasil. Ésta es su forma de hacer activismo. Coge la cámara y graba sin parar. Hasta el límite de que una de sus cámaras le salva la vida. De hecho, según él cuenta, estar tras la cámara le hace sentirse protegido. Le ayuda a “convertir la ira en optimismo”, característica principal de los habitantes de esta zona palestina.

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“Más allá de la vida”, Eastwood se pierde

No es necesario recordar que Clint Eastwood se ha convertido a sus 80 años en toda una leyenda, no sólo por sus más que peculiares películas del oeste (con un subgénero propio, el spaghetti western), sino por su capacidad de integrarse con holgura al mundo de la dirección cinematográfica. Sus películas como guionista y director han sido siempre una clase magistral de realización, dirección y, sobre todo, de pensamiento. Films que te permitían cuestionarte el tema tratado  y que permanecían contigo durante tiempo. Haunting films, como dirían en el adorado y también vilipendiado idioma inglés.

“Cartas desde Iwo Jima”, “Million Dollar Baby”, “Gran Torino”, “Banderas de nuestros padres”, … Títulos que evocan películas llenas de significado y con una historia trabada e hilada de principio a fin.

Sin embargo, esta vez Eastwood se ha desinflado, a perdido su magia o, simplemente, se ha perdido a sí mismo en un tema complicado y difícil de explicar en una sociedad en la que la muerte es tabú. Las cerca de dos horas de largometraje dejan a un espectador perplejo, postrado en el asiento de la sala de cine por el que ha pagado ocho euros con diez y totalmente incrédulo por la poca fuerza de esta película. Muchos comprobarán en los créditos si es cierto que ésta es una idea del famoso Eastwood o si se han equivocado de sala.

Personajes atormentados viviendo entre el aquí y el allí y un devenir de acontecimientos entre los que siempre esperas que pase algo más, pero que decepcionan. El contacto con la muerte es algo que atrae a las mentes inquietas, pero el gran pistolero no ha sabido catapultar este misterio hacia un tema que de qué hablar, sino que más bien aburre y deja un final predecible y poco atractivo. De hecho, según Europa Press: “Es su película más controvertida, con una temática más inusual y la peor tratada por la crítica en la últimas dos décadas”. Y es que si algo resulta curioso, esta vez, es que Eastwood se haya adentrado en el terreno de lo sobrenatural.

Lo mejor de la película es el como están filmados los desastres como el tsunami que arrasó Indonesia en 2004 o los atentados en el metro de Londres el 7 de julio de 2005. Los primeros minutos de la película logran adentrarte en ese desastre sobrenatural que se tragó la tierra. Más allá de eso, la película no me dejó un buen sabor de boca y no me recordó al gran libertario Eastwood.